viernes, 17 de octubre de 2014

STOP
Datos:
3 niños con edad de 6, 10 y 10. El de 6 años y uno de 10 eran primos, el otro de 10 era un conocido de ellos.
Raport:
Primero que nada como el niño de 10 y 6 era de una familia y el niño de 10 era de otra familia, les pregunte a sus respectivas mamas si me podían prestar a sus niños para hacer un actividad, a ellas les expliqué en qué consistían para dejar las cosas claras y no pensaran que les iba a hacer algo.
Teniendo a los 3 niños juntos (aunque debo mencionar que el niño de 6 años tenía un hermanito de 4 y quiso anexarse realmente yo no le vi nada de malo puesto que yo me iba  a enfocar sólo en los otros niños) les pregunté ¿qué sabían jugar? y me contestaron “stop, canicas, atrapadas” y como uno de los juegos que teníamos pensado hacer era Stop  les pregunté ¿en qué consistía? porque yo no me acordaba ya, el niño de 6 años era el que más participaba entonces él me contestó “se hace un círculo y otro círculo en medio que dice stop y  cada quien escoge un color”  en eso me dijo “yo quiero azul”, entonces les pregunté a los otros niños ¿de qué querían hacerlo? y ellos me dijeron” de colores está bien”, entonces pregunté ¿qué color quiere cada quién?; uno me dijo azul, otro verde y otro rojo y como yo también iba a jugar con ellos yo escogí morado.
Salimos a jugar:
Ya habiendo escogido cada quien su color para jugar Stop dibujamos los círculos entre todos y pregunté ¿quién quiere empezar? Y el más pequeño de 6 años me contestó “¡yo!”  pero no se acordaba qué tenía que decir para comenzar y entre todos le ayudaron diciéndole “tienes que decir declaro la guerra en contra de mi peor enemigo que es y decía un color” después les pregunté que qué pasaba si alguien perdía es decir si a alguien le adivinaban los pasos de cuán lejos estaba y el hermano del niño de 6 años es decir el de 4 gritó y dijo “se le ponen hijos” y yo le dije ok muy bien entonces así jugamos poco a poco hasta que alguien con 5 hijos perdió. Algo que me gustaría mencionar era que el niño de 6 años no sabía calcular la dimensión de los pasos, es decir, decía números muy grandes de pasos o muy pequeños, pero parecía que era un orgullo ganarse hijos.
Conclusión
Esta experiencia realmente fue muy divertida, yo que jugué con los niños me divertí mucho y observé que ellos también, en ocasiones la dinámica fue algo confusa porque a pesar de que decían saberse las reglas no las tenían muy claras. Como lo mencioné anteriormente el niño más pequeño de 6 años fue el que quiso comenzar con el juego (aunque no sabía qué decir “declaro la guerra en contra…”  me parece que era un niño muy participativo a pesar de ser de una edad pequeña, pude notar que el hecho de que este niño participara tanto hacía que los otros niños simplemente se quedaran callados o decían estar de acuerdo con lo que se decía a pesar de que yo los invitaba a participar y que me dijeran sus puntos de vista.
Las reglas fueron determinadas por los 3 niños yo sólo fungí como guía cuando se equivocaban o no estaban seguros de algo, sin embargo algunas reglas ya estaban implícitas pues el hecho de asignar un nombre, color, país… a cada quien no se tuvo que mencionar sólo se escogió, también el hecho de que si alguien decía un nombre los demás tenían que correr y el otro pisar y decir ¡STOP! Existieron varias ocasiones en las que los niños no querían perder pero trataba de yo poner el ejemplo y si perdía me dibujaban un hijo sin ningún problema para hacerles ver que sólo era un simple juego.
Este juego lo eligió mi equipo y yo pero a pesar de esto aproveché que los niños sabían o lo conocía para de ahí empezar a cuestionarles sobre este, con el propósito de saber qué tanto lo conocían como decían hacerlo.
Mi hipótesis fue acertada debido a que yo pensaba que los niños más grandes de 10 años por pena no dirían mucho y se iba a adaptar a lo que se dijera, aunque uno los impulsara a participar.
Materiales: Gises de colores

AVIONCITO
Raport:
Terminando de jugar Stop pregunté si conocían el avioncito y todos gritaron que sí, entonces les pregunté en qué consistía porque tampoco me acordaba de este, me dijeron que teníamos que dibujar unos cuadritos en el piso enumerarlos y brincar sobre ellos, entonces en ese momento el niño de 10 años gritó y dijo aquí hay uno, todos caminamos a ver y decidimos jugar sobre ese.
Les pregunté cuáles eran las reglas  y me dijeron que teníamos que aventar un papel o una piedra a un número y brincar  pero sin pisar donde cayera esta. Pero en eso yo les dije que si tenía que aventarla a cualquier número y se quedaron pensando y uno de los niños de 10 años me dijo que no que se empezaba desde el número 1.

Salimos a jugar:
Aprovechando que el avioncito ya estaba pintado decidieron que se iba  a empezar por estaturas, en ese yo decidí no jugar para poder observar bien si pisaban raya o cómo se desenvolvían en el juego. El niño de 6 años empezó tirando el papel en el 1 y brincó pero perdió por que en el 10 se saltaba con los dos pies y piso con uno, y como una de las mamás estaba cerca gritó ya se equivocó y muy triste se regresó, después intenté que las mamás no intervinieran para que los niños no se intimidaran porque ya había agarrado confianza conmigo.
Así jugó cada uno de los niños, pero solían perder constantemente si pisaban raya, o si no recogían el papel o cosas por el estilo, yo a veces si les decía que habían perdido pero trataba de que ellos se dieran cuenta.

Conclusión
Esta actividad consistía  mucho en  coordinar y estar atentos. En esta ocasión fue diferente porque los niños más grandes tuvieron una mejor participación y fueron los que solían avanzar o pasar del 1 porque él más pequeño perdía pero no se veían con dificultades de volver a empezar. Esto fue debido a que los más grandes tenían más habilidad para brincar y recordar que se tenía que recoger la piedra o papel. La diferencia de edades era de 4 años en la que en ese transcurso de los 6 a los 10 uno va desarrollando diferentes capacidades.
En cuanto a las reglas a veces hacían trampa pero yo les pasaba algunos errores para que el juego no se hiciera tedioso.
Al final les agradecí su participación y les dije que esperaba que se hubieran divertido.
A pesar de que tuve la fortuna de que estos niños conocieran los juegos, existen niños que ya ni siquiera saben qué son los juegos de patio o de esta clase, solo conocen videojuegos o prefieren ver la tele. Mi sobrino es un claro ejemplo cuando era pequeño nosotros lo llevábamos al parque o a andar en bici y cuando casi llegábamos nos decía ya quiero irme, quiero ir a la casa entonces por eso hoy en día existe tanta obesidad en los niños pequeños porque prefieren tener una vida sedentaria que activa.


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