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EL JUEGO
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6 – 7 años
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8 – 9 años
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10 – 11 años
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12 años
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Cognición
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Dificultades en el cálculo (número y magnitud de los
pasos).
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Muestra dificultad para leer.
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Su atención aún es un poco más dispersa si en este caso
el juego no es de su interés.
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Ya tiene una buena percepción del número de pasos y la
magnitud de ellos.
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Conoce bien las reglas.
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Prefiere jugar en grupos de su mismo sexo.
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Liderazgo, está al pendiente de que los jugadores
jueguen sin trampa.
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Las reglas del juego siempre las mantiene presentes.
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Le llama la atención los deportes que requieran
fortaleza, velocidad y destreza.
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Saben a la perfección reglas y procedimiento del juego.
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Los juegos les parecen poco atractivos.
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Motriz
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Falta de equilibrio.
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Movimientos lentos.
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Es muy inquieto por lo que se mueve mucho.
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Tienen muy poca habilidad para los juegos de
coordinación.
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El equilibrio no es tan bueno aunque sí mucho mejor que
la edad anterior.
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Presenta fluidez en los movimientos.
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Pueden controlar de forma aceptable su cuerpo y
muestran interés en desarrollar su fuerza, habilidades y velocidad.
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Los movimientos son rápidos y fluidos.
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Participa en juegos que requieren mayores habilidades
físicas.
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El buen brinco y equilibrio mantienen esta rapidez.
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Son muy inquietos, activos e impacientes.
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Como ya tiene mayor
noción de lo que es el juego se esmera por hacer las cosas bien, es
decir por no equivocarse jugando.
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Los movimientos son rápidos, coordinados y fluidos.
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Persiste el recuerdo muscular (contracción y
extensión) al correr, brincar y saltar
distancias largas.
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Mantienen el equilibrio a la perfección con un solo
pie.
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Social
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Tienden a socializar rápido con los demás jugadores.
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No importa si lo que digan están bien o está mal actúan
con espontaneidad ante lo que sea que hagan.
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Le gusta la competencia.
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Disfruta del estar en grupos con personas de su mismo
sexo.
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Competencia “ganador” (mejor que todos), le gusta
destacar y disfruta de ser el mejor.
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Si alguien más decide algo o da primero su opinión no
se esfuerzan por dar su propia opinión.
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Les parece “tonto” practicar ese tipo de juegos.
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Les da pena o vergüenza jugar ya que piensan que no son
juegos para “jóvenes” de su edad.
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CONCLUSIONES
Gracias a todas las observaciones
realizadas y a la literatura revisada durante la actividad encontramos
características muy importantes y claras que se expresan de acuerdo a la edad
que tienen los niños. Encontramos que los niños más pequeños de edad son más
“libres” en cuanto al juego, es decir, tienden a llevar a cabo las actividades
de manera que, lo último que importa es si lo hacen bien o no, ellos solo
juegan y se divierten. Sus habilidades físicas todavía no están totalmente
desarrolladas, cabe destacar que en las niñas se notó más habilidad en sus
movimientos, sin embargo los niños son más hábiles cuando la actividad requiere
de aplicar más fuerza. En esta edad la atención que brindan hacia algo es poca,
no tienen un buen equilibrio y sus movimientos todavía son algo lentos. Se
acoplan muy fácilmente a la interacción con otros niños aunque no sean conocidos. En cambio, con los niños más grandes (8 – 10
años) observamos que suelen tener una actitud de competencia con los demás
compañeros aunque el juego no implique competir, son muy activos ya que tienen
un mayor grado de habilidad en sus características motrices y cognitivas,
tienen un mayor equilibrio en sus movimientos lo que les permite saltar
distancias grandes en un pie, etc. Estas características permiten que los niños
puedan participar en una infinidad de juegos. Son capaces de proponer nuevas
cosas para el juego y rechazan muy fácilmente el interactuar con niños del
género contrario.
Entre las particularidades
de los grupos con los que trabajamos y el rango de edades que utilizamos
encontramos que los niños de 12 años tienden a comportarse de una manera
antipática hacia los juegos que llevamos a cabo, pese a que tienen mejores
habilidades en comparación con los niños menores a ellos, parecía que los
juegos no llamaban mucho su atención, incluso el hecho de pensar que jugarían
con niños de menor edad les parecía vergonzoso y hasta ridículo, su interés en
jugar fue muy poco incluso nulo en algunos casos, el equipo dedujo que esta
actitud es un tanto “normal” a esa edad ya que la gran mayoría ya se encuentra
en la secundaria o sea la etapa de adolescencia y el hecho de que aún los
consideremos “niños” no les agrada del todo.



